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LHM Litigios
Expedientes, tutelas, notificaciones y términos en un mismo lugar, conectados a la Rama JudicialEl servicio público oficial donde los despachos publican las actuaciones de cada proceso. y contados en días hábilesEl plazo que la ley da para actuar, contado sin fines de semana ni festivos. del calendario colombiano.
El recorrido
Cada capítulo: la necesidad, cómo la resuelve el sistema y lo que se gana. Capturas de la pantalla real con datos de ejemplo.
Coordinación jurídica y administración de datos
Traer la base de procesos que hoy vive en hojas de cálculo —con radicados mal escritos, el mismo juzgado con mil grafías y fechas guardadas como texto— sin perder una fila y sin cargar basura.
Se sube el fichero tal como está. El sistema reconoce la plantilla por su cabecera, analiza cada fila sin escribir nada y la clasifica; una persona revisa las equivalencias que propone —el juzgado por el código del radicadoEl número de 23 dígitos que identifica cada proceso judicial en Colombia., la clase por su nombre— y solo entonces aplica.
Lo que se gana. Nada entra sin conteo: lo cargado, lo fusionado y lo rechazado, fila por fila y con su motivo. Las equivalencias aprobadas se recuerdan para la siguiente entrega.
Coordinación jurídica y administración de datos
La base no se carga una vez: llega otra entrega cada mes, a veces en CSVArchivos de tabla que casi cualquier sistema puede exportar; CSV es la versión en texto plano., con procesos nuevos, otros que cambiaron y otros que ya estaban. Volver a cargarla no puede duplicar ni pisar lo que el equipo ya corrigió.
La entrega se compara fila a fila con lo que ya existe: lo idéntico se marca «sin cambio», lo que trae datos nuevos «actualiza» y lo que choca con lo que alguien editó a mano «conflicto», que decide una persona: reemplazar, actualizar solo lo vacío o mantener. Y si un lote salió mal, se deshace lo que nadie ha tocado desde que se aplicó.
Lo que se gana. Una celda en blanco en la entrega nueva nunca borra el dato que ya estaba, y cada cambio queda en la auditoría con su valor anterior.
Administración
Regionales, etapas, causas, despachos y clases de proceso son de la entidad, no del producto: hay que poder crearlos, corregirlos y retirarlos sin que un expediente pierda el suyo.
Cada catálogo se administra desde Datos maestros: buscar antes de crear, añadir o editar en una ventana, y desactivar en vez de borrar. Las listas de la hoja de catálogos se cargan de una vez por el mismo cargue (perfil «Catálogos de la entidad»), y cada grafía aprobada queda como equivalencia para los procesos que vienen después.
Lo que se gana. Un valor desactivado deja de ofrecerse en los formularios nuevos, pero el expediente que ya lo usa lo conserva y los informes lo siguen contando.
Áreas que envían información y coordinación jurídica
Muchas entregas llegan por correo. Que el fichero adjunto entre al sistema sin que nadie lo descargue y lo vuelva a subir, y sin abrirle la puerta a cualquier remitente.
Se envía el fichero al buzón de cargues con el asunto «CARGUE» y el código de la plantilla. El sistema lo recoge, lo analiza como cualquier otro lote y responde en el mismo hilo con el resultado.
Lo que se gana. Solo cuentan los remitentes autorizados y verificados; el mismo correo no se carga dos veces; y un lote con problemas no se aplica solo: espera a una persona.
Tecnología e integración
Leer la información desde los sistemas de la entidad y, cuando haga falta, alimentarla desde ellos: sin hojas de cálculo de por medio y sin acceso directo a la base.
Una APIUna ventanilla por la que un sistema le pregunta a otro y recibe respuestas precisas, sin entrar a sus pantallas. REST con token por sistema: expedientes con los mismos filtros de la pantalla, actuaciones, términos, catálogos y un feed de cambios que avanza por cursor. Los lotes también se depositan por la API: se analizan como cualquier otro y los aplica una persona. Y un conector de solo lectura trae los datos de una vista de su base de datos, sin escribir en ella.
Lo que se gana. Cada token se crea, se usa y se revoca por separado, y dice cuándo se usó por última vez: se sabe quién consume qué.
Abogados y sustanciadores
Registrar un proceso sin transcribir lo que la Rama JudicialEl servicio público oficial donde los despachos publican las actuaciones de cada proceso. ya publica —despacho, partes, actuaciones— y sin crear dos veces el mismo expediente.
Se escribe el radicadoEl número de 23 dígitos que identifica cada proceso judicial en Colombia.; el sistema consulta la Rama Judicial y propone el formulario lleno: despacho por su código, clase, fecha y sujetos. Una persona revisa y guarda. Ya en la ficha, las actuaciones publicadas se incorporan al expediente sin duplicar ninguna. Y si el despacho enciende la vigilancia automática, cada día se consultan los procesos vivos —primero los de término o audiencia cercana—, lo nuevo se incorpora solo y se avisa al apoderado, y queda en «Novedades de la Rama».
Lo que se gana. Si el radicado ya existe —aunque esté escrito con guiones o espacios— el sistema avisa antes de guardar y enlaza al expediente que ya está.
Abogados y sustanciadores
Cuando lo que llega es la demanda o el auto en PDF, que los datos del expediente salgan del documento y no de volver a teclearlo.
Se sube el PDF; el sistema extrae el texto (con reconocimiento óptico si es una imagen) y la IA propone los campos del formulario. Se abre el formulario precargado y marcado «propuesto por la IA»: lo guarda una persona.
Lo que se gana. Cada campo propuesto trae la frase del documento de la que sale; lo que no se puede citar no se propone, y el PDF queda como primer documento del expediente.
Abogados, sustanciadores y coordinación
Lo que llega del juzgado tiene que convertirse en una tarea con fecha, con su responsable y sus avisos, contado en días hábilesEl plazo que la ley da para actuar, contado sin fines de semana ni festivos.; y lo que la entidad debe aportar como prueba, también.
La notificación entra a la bandeja —a mano o desde el correo institucional—, se asigna a su expediente y genera su término en días hábiles. El término avisa antes de vencer, se ve en el calendario y se declara cumplido con su fecha. Cada persona lleva sus audiencias, sus términos y el cumplimiento de sus tutelas a su propio Outlook o Google con una suscripción de solo lectura, y elige a qué correo y por qué canales le llegan los avisos.
Lo que se gana. Asignar dos veces no crea dos términos, archivar exige un motivo, y la oportunidad de cada actuación se mide contra la fecha límite calculada.
Abogados, dirección jurídica y área financiera
Las tutelas son el volumen crítico: hay que saber cuáles exigen atención primero, cumplir los fallos a tiempo y llevar la provisión, los pagos y los embargos con soporte.
Cada tutela lleva sus derechos invocados, su fallo, la impugnación y el cumplimiento. Alto riesgo lista las que van primero; el tablero dice sobre qué universo mide; la ficha lleva la provisión, el pago y las medidas cautelares.
Lo que se gana. «Sin calificar» no es «remota», la condena exigible es la del fallo en firme y sin soporte no hay pago: lo contable no se rellena con suposiciones.
Dirección jurídica
Responder a la dirección y a los entes de control con el corte que pidan cada vez, sin rearmar un Excel a mano y con cifras que se puedan explicar.
Cada informe dice de qué tabla sale su cifra; los indicadores se explican con su fórmula; el informe a medida elige filtros y columnas, fija el destinatario y la referencia, y se guarda como plantilla. Los indicadores de gestión se ven juntos en una pantalla —oportunidad en actuaciones y en trámites, pruebas por área, fallos, provisión y medidas—, cada porcentaje con su denominador al lado.
Lo que se gana. El total del informe a medida coincide con el del listado con el mismo filtro, y cada Excel o PDF sale con su hoja de trazabilidad y queda registrado.
Abogados y dirección jurídica
Usar inteligencia artificial para leer expedientes largos y clasificar actuaciones sin exponer datos personales, sin entrenar modelos con la información y sabiendo de dónde sale cada respuesta.
El análisis del expediente lee las actuaciones y, en el avanzado, condensa cada documento largo en una ficha antes de analizar. El asistente de cada pantalla responde con los permisos de quien pregunta.
Lo que se gana. Lo que no se pudo consultar se declara, y el resultado es apoyo: lo jurídico lo decide el abogado.
Administración y seguridad
Saber que quien entra es quien dice ser, qué puede hacer cada persona —incluidos los apoderados externos— y qué hizo; y que el equipo aprenda el sistema sin depender de una capacitación presencial.
Cada persona tiene un rol y, si hace falta, excepciones de permiso propias. El despacho puede exigir el segundo factor a todas las cuentas: al entrar, un asistente lo activa paso a paso (la app autenticadora, un código al correo, por SMS o WhatsApp, o su rostro). La bitácora registra quién hizo qué y cuándo; el centro de ayuda tiene el manual de cada pantalla, sus vídeos y este recorrido.
Lo que se gana. Una contraseña filtrada ya no basta para entrar; nadie puede quitarse a sí mismo la administración ni el segundo factor, las excepciones llevan motivo, y el botón de ayuda de cada pantalla explica esa pantalla.
Abogados, sustanciadores y dependientes judiciales
Unir, foliar, comprimir o pasar a PDF un escrito antes de radicarlo, leer un escaneo o un correo del juzgado, transcribir la grabación de una audiencia, y saber cuándo vence un término —con festivos y vacancia judicial—, sin subir los documentos del expediente a páginas de internet de terceros.
Las herramientas de documentos —organizar, optimizar, editar, convertir, leer, correo y seguridad— y las de audio y voz —transcribir una audiencia o un dictado, extraer el audio de un video, cortar, unir, mejorar— trabajan sobre una mesa temporal que solo ve quien la usa y que se borra sola. Un documento se trae del expediente y el resultado se guarda en él como documento nuevo o como su versión siguiente. La calculadora de términos cuenta días hábilesEl plazo que la ley da para actuar, contado sin fines de semana ni festivos. con los festivos de Colombia y, si el despacho la tiene, la vacancia judicial; las 48 horas de una tutela, de hora en hora sin los días inhábiles; y explica día a día lo que no contó. Y la pantalla de festivos dice, para cualquier año, qué días son hábiles para una entidad y para un despacho, con el 17 de diciembre y la Semana Santa.
Lo que se gana. Todo se procesa en el servidor de la plataforma, encerrado: el documento no sale a internet, no se guarda en ninguna parte salvo en el expediente que usted elija, y traer uno alterado se niega. La única excepción son las voces premium de Texto a voz, y la herramienta lo advierte antes de usarlas.
Jurídica, Planeación Financiera, Contabilidad y Tesorería
Cumplir un fallo exige que cuatro áreas actúen en orden —liquidar, disponer y girar, registrar, pagar con soporte— y responder un derecho de petición dentro de su término. Sin un expediente por pasos, cada área cree que la demora es de otra y el término se vence entre correos.
Una plantilla parametrizable —etapas en orden, cada una con su área, su plazo en días hábilesEl plazo que la ley da para actuar, contado sin fines de semana ni festivos., sus verificaciones (las críticas no admiten «no aplica»), el documento que exige y la condición que debe cumplirse— se copia sobre el expediente. Solo alguien del área completa su etapa, y quien solicitó el giro no puede pagarlo: la separación de funciones rige también para un administrador. El semáforo dice por qué un trámite está en rojo, y el área recibe el aviso cuando le llega una etapa y antes de que venza.
Lo que se gana. Las reglas viven en el servidor, no en el formulario: ningún camino nuevo se las salta, y el pago sigue exigiendo su soporte en la provisión del expediente.
Para varias entidades
Una sola instalación del código y una base separada por cliente, con cuatro barreras independientes para que nadie lea la de otro: un dominio desconocido no llega a ninguna base.
Contraseña con verificación en dos pasosAdemás de la contraseña, una segunda prueba: el código de una aplicación del celular, un código al correo, por SMS o WhatsApp, o su rostro., usuario de red del directorio corporativo (LDAP / Active DirectoryEl directorio de usuarios de su entidad: las mismas cuentas que ya usan en su red.) o inicio de sesión federado (OpenID ConnectEntrar con la cuenta institucional de su entidad (inicio de sesión único), sin crear otra contraseña.).
Auditoría con valor anterior y nuevo, huella SHA-256Un código único que se calcula a partir de un archivo: si cambia una sola letra, la huella cambia por completo. de cada documento comprobada en cada descarga y exportación de la bitácora al SIEMEl sistema del equipo de seguridad que reúne los registros de todas las aplicaciones para detectar incidentes. de la entidad.
APIUna ventanilla por la que un sistema le pregunta a otro y recibe respuestas precisas, sin entrar a sus pantallas. de solo lectura, cambios por cursorUna forma de pedir «lo que cambió desde la última vez» sin saltarse ni repetir ningún registro., avisos salientes firmadosLa plataforma le avisa a su sistema cuando algo pasa, con un sello que prueba que el aviso es auténtico. y métricas en formato PrometheusIndicadores técnicos de la salud del servicio, en el formato estándar que leen las herramientas de monitoreo..
Paquete de portabilidadToda la información de la entidad, en formatos abiertos, para llevársela sin depender del producto. en formato abierto —SQL, CSVArchivos de tabla que casi cualquier sistema puede exportar; CSV es la versión en texto plano. y JSON por tabla, documentos y diccionario de datosLa lista que dice qué es cada campo, de dónde sale y para qué se usa. con manifiesto SHA-256—: se la lleva sin depender del producto.
Cada entidad tiene su subdominio, su logo, su favicon, su tarjeta para compartir y su tema de color, con el contraste comprobado.
Interoperabilidad
Su entidad no tiene que darnos acceso a sus aplicativos. Elige cómo se intercambia la información, qué se ve y quién puede verlo; la plataforma solo lee lo acordado, nunca escribe en sus sistemas y deja constancia de cada paso.
El sistema de su entidad —su bodega de datos, su tablero, su gestor documental— consulta expedientes, actuaciones, términos y tareas por una APIUna ventanilla por la que un sistema le pregunta a otro y recibe respuestas precisas, sin entrar a sus pantallas. que no puede escribir nada.
Su sistema recibe un aviso firmadoLa plataforma le avisa a su sistema cuando algo pasa, con un sello que prueba que el aviso es auténtico. cada vez que se crea un proceso, entra una actuación, vence un término o llega un fallo de tutela. Y puede pedir lo que cambió desde la última vezUna forma de pedir «lo que cambió desde la última vez» sin saltarse ni repetir ningún registro. sin saltarse ningún registro.
Su equipo prepara una vista de solo lecturaUna ventana a la base de datos de su entidad que muestra solo lo acordado y no deja cambiar nada. con los campos acordados, y la plataforma la lee como un lote más: lo analiza, lo limpia y una persona lo revisa antes de aplicarlo.
Los reportes que su entidad ya tiene (Excel o CSVArchivos de tabla que casi cualquier sistema puede exportar; CSV es la versión en texto plano.) entran por la pantalla, por correo o por la API, y se cargan en dos fases: primero se analizan sin escribir nada; después una persona revisa y aplica.
Por donde su entidad ya trabaja, con el mismo registro de cada paso.
Las actuaciones de cada radicadoEl número de 23 dígitos que identifica cada proceso judicial en Colombia. se consultan en el servicio oficial de la Rama JudicialEl servicio público oficial donde los despachos publican las actuaciones de cada proceso., sin usar la clave de nadie.
Cada persona entra con su cuenta de red (LDAP / Active DirectoryEl directorio de usuarios de su entidad: las mismas cuentas que ya usan en su red.) o con el inicio de sesión de su entidad (OpenID ConnectEntrar con la cuenta institucional de su entidad (inicio de sesión único), sin crear otra contraseña.).
La bitácora y la auditoría salen hacia su SIEMEl sistema del equipo de seguridad que reúne los registros de todas las aplicaciones para detectar incidentes.; el estado del servicio, en formato PrometheusIndicadores técnicos de la salud del servicio, en el formato estándar que leen las herramientas de monitoreo.; y cada operación lleva un identificadorUn código único por operación que une, en un solo hilo, lo que pasó en su sistema y en el nuestro. que une sus registros con los nuestros.
Un paquete de portabilidadToda la información de la entidad, en formatos abiertos, para llevársela sin depender del producto. en formatos abiertos, con diccionario de datosLa lista que dice qué es cada campo, de dónde sale y para qué se usa. y la huella de cada archivo.
Qué información, para qué y por cuánto tiempo, con su cláusula de tratamiento de datos (Ley 1581 de 2012).
La forma de conectarse, los campos, las credencialesUna llave para un sistema, no para una persona, que entrega permisos que vencen solos. y la ruta de red, entre los dos equipos técnicos.
Su sistema se conecta primero a un ambiente con datos de ejemplo, y se comprueba antes de tocar un dato real.
Se activa con su información, con la auditoría y la bitácora a la vista de su equipo.
Rotación de credenciales y revisión de accesos; al terminar, el paquete de portabilidadToda la información de la entidad, en formatos abiertos, para llevársela sin depender del producto. y el borrado.
Ábralas para ver qué hace cada una. Todas están en el producto hoy; ninguna depende de una promesa.
Una base de datos por entidadCada entidad tiene su propia base de datos, separada de las demás por cuatro barreras independientes., con cuatro barreras independientes para que nadie lea la de otra: una dirección desconocida no llega a ninguna base.
Contraseñas guardadas de forma irreversible, verificación en dos pasosAdemás de la contraseña, una segunda prueba: el código de una aplicación del celular, un código al correo, por SMS o WhatsApp, o su rostro. que el despacho puede exigir a todas las cuentas (con un asistente que la activa), o la cuenta de su entidad. Bloqueo progresivo ante intentos fallidos y detección de quien prueba muchas cuentas a la vez.
Cada pantalla y cada acción exigen un permiso declarado; lo que no está permitido, está negado. Las sesiones vencen solas por inactividad.
La API y los avisos entregan metadatos y la huella de los documentos, no su contenido. Con IA en la nube, los datos personales salen como seudónimosCambiar nombres, documentos y datos de contacto por códigos antes de enviar un texto, y devolverlos al recibir la respuesta.; o la IA se procesa solo en este servidor, o se apaga.
AuditoríaEl registro de cada cambio: qué campo, el valor de antes y el de después, quién y cuándo. del valor anterior y el nuevo en cada campo del expediente, bitácora de accesos con su intento fallido, y huella SHA-256Un código único que se calcula a partir de un archivo: si cambia una sola letra, la huella cambia por completo. de cada documento, comprobada en cada descarga.
Todo viaja con TLSEl candado del navegador: cifra todo lo que viaja entre su equipo y la plataforma.. Las claves de las integraciones se guardan con cifrado AES-256El estándar de cifrado que usan bancos y gobiernos: sin la llave, lo guardado no se puede leer. y nunca se muestran. El navegador recibe cabeceras de seguridadInstrucciones que el sitio le da al navegador para que solo cargue lo suyo y bloquee lo que intente colarse. estrictas.
Revisión de salud diaria, sonda cada 5 minutos, respaldo diario verificado y una restauración de prueba cada semana. Las dependencias se revisan contra vulnerabilidades conocidas en cada despliegue.
Inteligencia artificial
El análisis del expediente y el asistente de cada pantalla declaran con qué se hicieron. Un apoyo, no un concepto: la decisión es de una persona.
Ninguna función de IA se ofrece.
Solo modelos descargados en la máquina: ningún texto del expediente sale a internet.
Responde el modelo local; si no alcanza, la nube, con los datos personales seudonimizadosCambiar nombres, documentos y datos de contacto por códigos antes de enviar un texto, y devolverlos al recibir la respuesta. antes de salir y reidentificados al volver.
Por velocidad: la nube primero, con el mismo seudónimo, y el modelo local de respaldo.
Glosario
Los 27 términos técnicos con que explicamos el producto. Pase el ratón sobre una palabra subrayada para ver qué significa, o púlsela para la explicación completa con su dibujo.
El plazo que la ley da para actuar, contado sin fines de semana ni festivos.
Muchos plazos judiciales se cuentan en días hábiles: de lunes a viernes, sin los festivos.
La plataforma los cuenta con el calendario oficial colombiano, festivo por festivo, y avisa antes de que el plazo venza.
El número de 23 dígitos que identifica cada proceso judicial en Colombia.
Cada proceso tiene un número único de radicación: dice el lugar, el despacho, el año y el consecutivo.
Con ese número la plataforma consulta el proceso en la Rama Judicial, y avisa si alguien intenta registrar dos veces el mismo.
El servicio público oficial donde los despachos publican las actuaciones de cada proceso.
La Rama Judicial publica las actuaciones de los procesos: autos, audiencias, fallos.
La plataforma las consulta por el servicio oficial, sin usar la clave de nadie, y las lleva al expediente con su fecha.
Si el servicio no responde, se muestra la última consulta con su fecha, en lugar de dar por hecho que no hubo novedades.
Una ventanilla por la que un sistema le pregunta a otro y recibe respuestas precisas, sin entrar a sus pantallas.
La API de la plataforma es de solo lectura: el sistema de su entidad consulta expedientes, actuaciones, términos y tareas, pero no puede cambiar nada.
Responde con los mismos filtros y los mismos totales que la pantalla, y cada sistema que la usa tiene su propia credencial, que se puede revocar en cualquier momento.
Una llave para un sistema, no para una persona, que entrega permisos que vencen solos.
En lugar de una clave que dura para siempre, el sistema de su entidad pide un permiso temporal, de 15 minutos a 8 horas, con el estándar OAuth 2.0.
Si la entidad revoca la credencial, se cortan también los permisos que ya había entregado, en el acto.
Pedir permisos tiene un límite por minuto: una ráfaga de intentos no es tráfico normal, es alguien probando claves.
Una forma de pedir «lo que cambió desde la última vez» sin saltarse ni repetir ningún registro.
Cada cambio tiene un número que solo crece. El sistema de su entidad pide «lo posterior al número N» y recibe hasta dónde llegó.
Así una copia en su bodega de datos queda completa, aunque entren cambios mientras se lee.
La plataforma le avisa a su sistema cuando algo pasa, con un sello que prueba que el aviso es auténtico.
Cuando se crea un proceso, entra una actuación, vence un término o llega un fallo de tutela, la plataforma envía un aviso a la dirección que su equipo indique.
Cada aviso lleva un sello calculado sobre su contenido y su hora: su sistema comprueba que viene de la plataforma y puede rechazar uno viejo reenviado.
Solo se envían a direcciones públicas y cifradas, y los documentos viajan como huella, nunca su contenido.
Una ventana a la base de datos de su entidad que muestra solo lo acordado y no deja cambiar nada.
Su equipo prepara una vista en su base de datos con las columnas que quiere compartir, y un usuario que solo puede consultarla.
Antes de usarla, la plataforma intenta escribir a propósito y exige que falle: si el usuario tiene más permisos de los necesarios, lo avisa.
Lo leído entra como un lote que una persona revisa antes de aplicarlo a los expedientes.
Archivos de tabla que casi cualquier sistema puede exportar; CSV es la versión en texto plano.
Los reportes que su entidad ya tiene se cargan en dos fases: primero se analizan sin escribir nada y se ven los conflictos, los rechazos y lo que falta.
Después una persona revisa el lote y lo aplica. Llegan por la pantalla, por correo o por la API.
La lista que dice qué es cada campo, de dónde sale y para qué se usa.
El diccionario de datos describe cada tabla y cada columna: su nombre, qué significa y su formato.
Es el acuerdo escrito de qué información existe y qué viaja. Va también en el paquete de portabilidad.
El directorio de usuarios de su entidad: las mismas cuentas que ya usan en su red.
Si la plataforma se conecta a ese directorio, cada persona entra con su usuario de red, y su rol sale del grupo al que pertenece.
La contraseña de red nunca se guarda aquí, la conexión va cifrada, y cuando la entidad desactiva una cuenta, deja de poder entrar también aquí.
Entrar con la cuenta institucional de su entidad (inicio de sesión único), sin crear otra contraseña.
OpenID Connect es el estándar detrás del botón «Iniciar sesión con…».
La persona se identifica en el sistema de su entidad, que le confirma a la plataforma quién es. La plataforma nunca ve la contraseña.
Un túnel cifrado entre la red de su entidad y la plataforma, que su equipo controla y puede cerrar.
Algunas políticas exigen que ningún sistema externo hable con sus servidores por internet abierto, sino por un canal privado.
Si es su caso, el canal se acuerda con su equipo técnico según su política: los parámetros, las reglas de su firewall y una prueba conjunta antes de usarlo.
Toda la información de la entidad, en formatos abiertos, para llevársela sin depender del producto.
El paquete trae cada tabla en SQL, CSV y JSON, los documentos, el diccionario de datos y un manifiesto con la huella SHA-256 de cada archivo.
Con él la entidad carga su información en otro sistema y comprueba que llegó completa.
Un código único por operación que une, en un solo hilo, lo que pasó en su sistema y en el nuestro.
Cada petición recibe un código que aparece en la respuesta, en los registros del servidor y en la bitácora.
Si su sistema envía el suyo, la plataforma lo usa: su equipo y el nuestro siguen la misma operación de punta a punta.
Indicadores técnicos de la salud del servicio, en el formato estándar que leen las herramientas de monitoreo.
El servicio publica su estado: recursos, edad del último respaldo y de la última restauración probada, disponibilidad y vulnerabilidades conocidas.
Nunca datos de negocio. Solo responde a quien viene del propio servidor o trae su credencial.
Cada entidad tiene su propia base de datos, separada de las demás por cuatro barreras independientes.
Una sola instalación del programa atiende a varias entidades, pero los datos de cada una viven en su propia base.
Cuatro barreras lo protegen: una dirección web desconocida no llega a ninguna base; la sesión va sellada con su entidad; cada base tiene un usuario propio que no puede leer las demás; y una guarda en el código bloquea cualquier consulta a otra base.
Además de la contraseña, una segunda prueba: el código de una aplicación del celular, un código al correo, por SMS o WhatsApp, o su rostro.
Aunque alguien conozca la contraseña, sin el segundo paso no entra.
La entidad puede exigirla a todas las cuentas: un asistente guía a cada persona la primera vez, y quien no puede usar ningún medio queda exenta con un motivo que queda registrado.
Cada persona recibe códigos de respaldo de un solo uso por si pierde el teléfono. El rostro es facultativo: se guardan 128 números cifrados, ninguna foto.
El código QR para activarla se dibuja en el navegador: el secreto no pasa por ningún servicio externo.
Un código único que se calcula a partir de un archivo: si cambia una sola letra, la huella cambia por completo.
Cada documento recibe su huella al subirse, y se vuelve a calcular en cada descarga: si no coincide, el documento no se entrega y se avisa.
Las exportaciones también la llevan, para probar después que nadie las cambió.
El registro de cada cambio: qué campo, el valor de antes y el de después, quién y cuándo.
Cada cambio en el expediente queda guardado campo por campo, con su valor anterior y el nuevo.
Junto con la bitácora de accesos, permite reconstruir qué pasó; también se puede consultar por la API o enviar al SIEM de la entidad.
El sistema del equipo de seguridad que reúne los registros de todas las aplicaciones para detectar incidentes.
La plataforma exporta su bitácora de accesos y su auditoría de cambios en NDJSON, CEF o syslog, los formatos que los SIEM ya saben leer.
Exportar no borra nada aquí, y una vez fuera, los registros quedan también bajo el control de su equipo de seguridad.
Cambiar nombres, documentos y datos de contacto por códigos antes de enviar un texto, y devolverlos al recibir la respuesta.
Cuando el despacho permite usar inteligencia artificial en la nube, los datos personales se cambian por códigos antes de salir: un nombre pasa a «PERSONA_1».
Al volver la respuesta se ponen de nuevo los datos reales. El despacho también puede elegir que todo se procese solo en este servidor, o apagar la IA.
El estándar de cifrado que usan bancos y gobiernos: sin la llave, lo guardado no se puede leer.
Las contraseñas de las integraciones —correo, directorio, almacenamiento— se guardan cifradas con AES-256 y no se le muestran a nadie, ni siquiera al administrador.
La llave vive fuera de la base de datos y del código.
El candado del navegador: cifra todo lo que viaja entre su equipo y la plataforma.
TLS es el cifrado que protege las páginas que empiezan por «https».
Con él, nadie en el camino puede leer ni cambiar lo que se envía. La plataforma solo acepta versiones modernas y le pide al navegador que nunca use una conexión sin cifrar.
Instrucciones que el sitio le da al navegador para que solo cargue lo suyo y bloquee lo que intente colarse.
Con cada página, el sitio envía al navegador unas reglas: de dónde puede cargar código, que solo use conexiones cifradas, que no se deje meter dentro de otra página.
Si alguien lograra inyectar algo extraño, el propio navegador lo bloquea.
Herramientas públicas como el Observatorio de Mozilla las revisan una por una.
Programas que detectan y bloquean software malicioso antes de que haga daño.
Revisan archivos y direcciones web en busca de virus, suplantación y programas que no deberían estar ahí.
Servicios como VirusTotal consultan a decenas de motores a la vez: ninguno debe marcar el sitio como peligroso.
Las pautas internacionales para que una página la pueda usar cualquier persona, también con discapacidad.
Las WCAG (Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web) dicen cómo hacer una página que se pueda usar con lector de pantalla, solo con el teclado o con baja visión.
Por ejemplo: contraste suficiente entre el texto y el fondo, textos alternativos en las imágenes y controles con nombre.
Herramientas como WAVE las verifican de forma automática.
Los capítulos con todos sus videotutoriales, o el recorrido inmersivo para presentarlo en una reunión, también con la interoperabilidad, la seguridad comprobada y el glosario.